El antes y después de Amy Winehouse tras la llegada

Smiley face

de «Back to Black»: El disco que la catapultó a la famaLa cantante originaria de Londres cumple una década fallecida, dejando consigo una corta pero intensa carrera que la transformaron en un ícono de la música.
Al noreste de Londres, en el pintoresco barrio de Candem conocido por su activa actividad comercial callejera, se forjó el talento de Amy Jade Winehouse. La artista nació el 14 de septiembre de 1983 en el seno de una familia de clase media judía muy cercana a la música. Criada bajo las voces de Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, Dinah Washington, entre otros, el jazz «fue el primer estilo musical al que realmente amé, el primero con que me conecté y el que me enseñó a cantar», confesó Winehouse en una entrevista en 2004. Tanto era su amor por el género, que la artista británica soñó ser solamente una cantante de jazz sin la necesidad de ser famosa, algo que «no sabría cómo soportarlo», según sus palabras. Un presagio a lo que viviría años más tarde.

Su prematuro talento la llevó a destacar en un estilo poco común para una mujer de tez blanca. A los 17 años ya era parte de la National Youth Jazz Orchestra, una de las agrupaciones más importantes del país y que fue fundada por Bill Ashton. La obstinación de Amy Winehouse por ser una gran vocalista la llevó a convertirse en una completa e intuitiva cantante. En el 2000, su novio por aquel entonces Tyler James, músico de profesión, hizo llegar una maqueta de la joven promesa al manager Nick Godwyn quien quedó impactado por lo que tenía en sus manos: «Era asombrosa. Conocía bien la vieja escuela y el hip-hop. Tenía fuerza y un estilo único que supo adornar con una provocativa puesta en escena». Tras el descubrimiento, Godwyn llevó a Winehouse hasta Miami para presentarla al productor Salaam Remi, uno de los gigantes en la industria del rhythm and blues, y quien ayudaría a la cantante a lanzar su carrera profesional como solista. Seguidamente, la artista firmó un contrato con la discográfica Island quien financió su primer disco: «Frank». La ironía y gracia de Frank: El primer trabajo de Winehouse Nombre en honor a Frank Sinatra, el primogénito álbum de Amy Winehouse, lanzado en 2003, tuvo un éxito más que aceptable al lograr 307 mil ventas hasta el día de su fallecimiento, luego esa cifra se duplicó. Las letras del disco se caracterizaron por hablar de las relaciones amorosas desde diferentes perspectivas, como irónica en el caso de «Stronger Than Me», que habla sobre la poca madurez de un hombre mayor en un noviazgo; directas como «Fuck me pumps», pero también reflexivas y sentidas como «You sent me flying». El arte de «Frank» reflejó el momento que atravesaba Winehouse, quien en una entrevista admitió estar totalmente enfocada a su trabajo: «Vivo una vida bastante intensa, pero eso es porque nunca dejo de crear. Hago mucha música», comentó en una oportunidad la artista, agregando: «Busco retarme todo el tiempo con las letras, con la melodía, con los acordes, los cambio todos».

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